¡Me siento un excluido, un invisible en la Misión Agro-Venezuela! Por: Rosendo Moreno

Aunque ustedes no lo crean, pero es muy cierto. Resulta que tengo casi cuatro meses intentando buscar apoyo financiero para un proyecto de “Patio Productivo” en el sector las Veritas de la Parroquía El Cují en Barquisimeto y hasta la fecha ha sido imposible lograrlo. La repuesta en casi todas las instituciones (Fondas, CIARA, Banca del Estado) ha sido la misma; “si usted no está inscrito en Misión Agro-Venezuela no le podemos apoyar”.

En este momento, la frustración que me envarga es grande. Tengo desde febrero de este año en curso, realizando una serie de ensayos tanto en la modalidad de agricultura hidropónica como organopónica con varios rubros de ciclo corto; lechuga, acelga, cebollín, perejil, celery, pepino y tomate. Hoy cuando he logrado tener dominio técnico (viabilidad) en uno de los rubros como es la Lechuga bajo la modalidad hidropónica, adaptada a la zona y con semilla producida por mi mismo, no pueda lograr el apoyo financiero para arrancar.

De verdad no logro entender como puede estar pasando esto. Una de las cosas que me animó y me llevó a retomar esta opción fue la invitación que hizo el comandante Chávez a todos los venezolanos y venezolanas para que produjéramos alimentos en cualquier pedacito de tierra que tuviésemos disponibles. Entonces resulta que cuando le tomamos la palabra, son las mismas instituciones responsables de llevarla a cabo quienes la bloquean en la práctica.

Saben algo; cuando se inicio el registro de Misión Agrovenezuela, me registré en el operativo que montó el Fondas en la tienda de Agropatria de Moyetones, zona ind. III de Barquisimeto. Lamentablemente y con tan mala suerte que perdí el bendito papelito que le dan a uno. Ahora resulta que no aparezco en el sistema, por lo tanto estoy invisible ante estos entes. No valen fotos, visitas que ya varios técnicos de otras instituciones (INIA, INSAI, AGROPATRIA) han realizado previamente al sitio. La solución dada es; “o traes el comprobante de que te registraste para ver como te apoyamos o te esperas hasta que vuelvan abrir el registro”.

Ustedes se imaginan, después de nueve meses de estar trabajando en esto, buscando por aquí y por allá para comprar los insumos necesarios, ya que no tengo trabajo. Habiendo comprobado que es posible por este medio generar un salario digno sin salir de casa, que ahora nos alimentamos mejor ya que incorporamos vegetales que poco o nada consumíamos, que varios de nuestros vecinos también se benefician con lo cosechado. Frente a esto, le pregunto a usted que me está leyendo ¿es justo que tenga que conformarme con esperar a que reabran nuevamente los registros, si es que lo reabren, para que eso vaya a caracas y que de allá envíen la orden para que te visite un técnico en el sitio, elabore un informe, que luego va a Caracas, esperar repuesta para ver si te pueden financiarme o no?. Yo no tengo la menor idea de cuanto tiempo estamos hablando. Mientras eso sucede, ¿qué hago?.

Por otra parte, y haciendo justicia, debo reconocer que no todo es malo. Puedo dar fe de que Agropatria, por ejemplo, me aprobó un financiamiento hasta por 25000 bsF, pagaderos a cinco meses. El problema de estos recursos es que no los puedo usar. Imposible para alguien que está comenzando pagarlos en tan poco tiempo. El INSAI me permitió incorporarme en un programa de apoyo con controladores biológicos, pero solo va ser posible si logro arrancar. El INIA ha hecho visitas técnicas de acompañamiento y El Bosque Macuto, perteneciente a la Alcaldía de Barquisimeto, me permitió a través de intercambio por trabajo, parte del abono orgánico que estoy utilizando para los canteros del suelo. Gestos que agradezco profundamente.

Pero, la realidad va más allá. Para iniciar, necesito por ejemplo, construir un módulo de 50 mt2 (Camas de siembra, sistema de riego por goteo, arena sílice, cascarilla de arroz, tanques de almacenamiento de agua, plástico negro, fertilizantes, etc) lo cual solo es posible con financiamiento. El monto por mi calculado, asciende a unos 24000 bsf. La pregunta que me hago, es a quién se lo solicito? La repuesta es obvia, pues al Estado. Se supone que es una de las líneas de acción de carácter estratégico que se enmarca dentro de lo que conocemos como “Soberanía Alimentaria”. Si no son ellos, que la propugnan, que quedará para los demás (entiéndase privados), que no creen en la producción a pequeña escala o micro, que es mi caso.

Yo asocio este itinerario que me a tocado recorrer tratando de conseguir quien me apoye, con el fulano ruleteo que a veces le aplican a los pacientes cuando tienen que ir de hospital en hospital para lograr que lo atiendan.

Por último y para evidenciar lo que les he comentado previamente, les dejo este link con un pequeño video elaborado por mi persona, para que conozcan más o menos lo que he hecho. 

Atte. 

Rosendo Moreno



P/D: Anexo el Link de un video que subí donde muestro un poco los avances de la experiencia y el llamado de atención a estas instituciones de manera pública. 

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